Como asegurar desde el suelo.

Asegurar al compañero que está escalando es posiblemente una de las maniobras de cuerda más importantes de las que componen la siempre nombrada cadena de seguridad. Aunque aún se esté en el suelo, también hay que prestarle la máxima atención.

Si esto es así, ¿por qué se producen tantos accidentes debidos en gran medida a una falta de atención de la persona que asegura? ¿Por qué un gran número de esos accidentes se producen a una distancia corta del suelo? En este artículo intentaremos aclarar algunas de estas dudas.

Conceptos Básicos

Cuando nos referimos a accidentes ocurridos a poca distancia del suelo y en los cuales el escalador por desgracia aterriza en él, lo haremos basándonos en dos puntos de seguridad vitales:

1.Emplazamiento de seguros intermedios. Los tres o cuatro primeros seguros de una vía de escalada son los más importantes de todo el recorrido. La distancia comprendida entre los seguros ha de respetarse meticulosamente con el fin de evitar que podamos llegar al suelo si nos caemos cuando estamos a punto de pasar la cuerda por el mosquetón. Así lo ideal sería instalar el primer seguro a unos tres metros del suelo, el segundo seguro a 1 ó 1,5 metros del primero, el tercer seguro a unos 2 metros del segundo y el cuarto y restantes seguros separados por unos 2 metros aproximadamente entre ellos. Si el primer seguro lo instalamos mas cerca del suelo que los ideales tres metros, deberemos de reducir la distancia comprendida entre los restantes seguros. Tal sistema lo emplearemos tanto en vias equipadas como en vias desequipadas y siempre hemos de tener en cuenta que cuando nos encontramos cerca del suelo es cuando más cuidado hemos de tener con la cuerda. Hemos de observar que la cuerda desplegada entre el último seguro mosquetoneado y el escalador no excede la distancia que nos separa hasta el suelo, con el fin de no llegar a él en el supuesto de una caída.

2.Aseguramiento del compañero. Es de vital importancia. Debe de existir una perfecta atención por parte del asegurador al escalador y una constante comunicación entre ambos. Una caída originada durante los primeros metros de una vía y que en buenas condiciones de aseguramiento debería de ser de, por ejemplo, un metro puede llegar a complicarse y llevar al escalador hasta el suelo si la persona que asegura no presta la debida atención. Normalmente tales accidentes suelen causar roturas y torceduras de tobillos o lesiones en las caderas y espaldas. Suelen ser caídas de poca distancia, pero en definitiva, son las peores. Estudiemos para ello los dos siguientes ejemplos ayudados de las fotografias.

Posición correcta de aseguramiento

La posición correcta a la hora de asegurar puede basarse en los siguientes puntos:

1.Hemos de elegir una superficie lo mas plana y estable posible con el fin de conseguir una buena base de equilibrio.

2.Una vez que el escalador haya mosquetoneado la primera pieza de seguro nos mantendremos alejados de la pared aproximadamente uno o dos metros. Con tal motivo dispondremos de una distancia de seguridad que nos permita reaccionar en caso de caída del escalador, asi como evitar el que nos podamos golpear contra la pared en caso de una caída brusca con tirón. Al mismo tiempo podremos observar los movimientos del compañero y mantener un contacto visual con él. No es conveniente separarnos excesivamente de la pared para asegurar, a no ser que nos autoaseguremos a una reunión, árbol o bloque.

3.Mantendremos una posición de piernas lo más estable posible. Para ello adelantaremos uno de los pies manteniendo un ángulo de unos 90 grados con respecto al pie trasero (parecido a una posición de karate) con el propósito de no perder equilibrio en caso de tirón.

4.En lo posible siempre mantendremos el dispositivo de freno bloqueado, de tal manera evitaremos que el compañero se nos caiga más de lo debido. La cuerda ha de permanecer relativamente tensa. Hemos de recordar que escalando de primero colocamos los seguros de acuerdo con nuestras perspectivas ante una posible caída, mantenernos alejados de caídas en repisas o zonas peligrosas de rampa. Siempre confiamos en que el asegurador no nos deje demasiado bucle de cuerda y caigamos más distancia de la esperada.

5.Para asegurar intentaremos situarnos practicamente en linea con el escalador , evitando en lo posible desplazarnos excesivamente de la vertical .

6.El aseguramiento perfecto es aquel en el cual nos autoaseguramos a un punto de reunión, árbol, bloque, etc. con el fin de no desplazarnos en el supuesto de una caída del escalador. Para ello podemos emplear la misma cuerda para atarnos al anclaje elejido, bien mediante el empleo de un nudo en ocho o un ballestrinque. El autoaseguramiento en el suelo es obligatorio cuando las diferencias de peso existentes entre el escalador y el asegurador son notables. Hemos de evitar en lo posible que el asegurador se levante del suelo en caso de caída del escalador .

Posición incorrecta de aseguramiento

Estudiemos para ello la foto 5 y analizemos los puntos detallados anteriormente.

– La posición del asegurador es totalmente inestable. Los pies están cruzados y sería imposible no perder el equilibrio en caso de una caída del escalador.
-El asegurador no está prestando ninguna atención al escalador.
-Si bien la mano está sujetando la cuerda a través del dispositivo de frenado, la comba es excesiva. En caso de caerse el escalador, el asegurador no tendrá tiempo de reaccionar y provocará que el compañero posiblemente llegue al suelo, si éste se encuentra cerca de él.
-El asegurador se encuentra casi de espaldas a la pared. Tampoco se halla anclado con ningún dispositivo de autoseguro. Ante una eventual caída del primero el asegurador posiblemente se caerá al suelo o se golpeará contra la pared.

Aseguramiento en polea, top-rope o yoyo

Cuando escalamos en polea emplearemos las mismas técnicas de aseguramiento descritas anteriormente con algunas variaciones.

-Durante la escalada en polea el peligro de hacerse más daño radica en los primeros 2 ó 3 metros de la vía. Hemos de mantener una buena tensión en la cuerda durante esos tramos de escalada. Al escalar en polea el despliegue de cuerda es grande y por lo tanto el estiramiento de ella es notable. Tal elongación es necesaria, sobre todo cuando se escala de primero. No obstante, cuando escalamos en polea y nos caemos cerca del suelo tal estiramiento puede llevar al escalador a alcanzarlo, de ahí la necesidad de mantener esa tensión en la cuerda a través del sistema de frenado. Si la persona que escala es pesada tal tensión es muy importante. Una vez superados los dos o tres primeros metros de la via podemos dejar de mantener tal tensión y volver a realizar un aseguramiento normal.

Conclusiones

Siempre que aseguremos desde el suelo, tanto al primero de cuerda como en polea, hemos de prestar mucha atención al escalador. Tal atención ha de ser realizada mediante una buena comunicación entre ambos compañeros de cordada con el fin de evitar problemas y conseguir un buen aseguramiento. Por otro lado hemos de ser conscientes de que la vida de nuestro compañero está en nuestras manos. De ahí la necesidad de realizar un buen aseguramiento manteniendo una buena posición, evitando combas y cuerda extra desplegada y trabajando correctamente con el sistema de seguro y frenado.

Si todos estos conceptos están claros y los llevamos a cabo disfrutaremos mucho más de la escalada en un buen ambiente de seguridad. Suerte.

Articulo extraido de:  http://www.barrabes.com/home.asp

~ por guerrerosdelaroca en 25 julio 2009.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: